Inteligencia Espiritual, Espiritualidad y Vida

Por Susi Robles

Hoy es un día más de vida, un día en el que puedes integrar quién eres y para qué estás en el mundo, bueno, eso digo yo.

Hablar de inteligencia espiritual es algo que puede considerarse esotérico, religioso, etc. Sin embargo, existen bases científicas que prueban su existencia, en este momento quiero hacer notar la crisis espiritual a nivel global, desafortunadamente el ritmo de progreso económico y científico va al mismo nivel que la capacidad de dañarnos, se carece de sabiduría que controle ese impulso de agresión, hemos vivido catástrofes atómicas que dejan al descubierto la autodestrucción del hombre moderno, de la catástrofe ambiental ni qué decir; hemos sido indiferentes a lo sagrado; como es la tierra, su naturaleza, el otro pasa a ser algo más en el mundo, dejamos de ver y percibir esos lazos invisibles que nos unen.

Revolución espiritual indispensable; para salvar a nuestro planeta y a nosotros mismos, ciertamente existen muchas formas de crear o vivir esa revolución espiritual que menciono, una religiosidad congruente, en lo personal si lo creo porque a mí me impulsó a practicar y descubrir la espiritualidad creativa, a encontrar el sentido de mi existencia, el arte a través de la música, pintura, etc.  como forma de extasiarse conscientemente de nuestra humanidad, conmoverse hondamente de uno mismo.

Dice Victor Frankl que somos creaturas en busca de sentido, pero también somos frágiles ante la desesperación de no encontrar ese significado y valor de presencia en el mundo.  Mencionar a Karl Jaspers puede inspirarnos hoy, denominó la era axial, porque fue decisiva para el desarrollo espiritual de la humanidad (1995) Desde más o menos 900 hasta el 200 AEC (Antes de la Era Común) en cuatro regiones distintas vieron la luz las grandes tradiciones mundiales que han continuado nutriendo a la humanidad: el confucionismo y taoísmo en China, hinduismo y budismo en la India; Monoteísmo en Israel y racionalismo filosófico en Grecia. Un periodo de intensa creatividad, genios espirituales y filosóficos abrieron el camino nuevo de experiencia humana, muchos de ellos se convirtieron en faros que en esta época llenan de emoción por las guías que dejaron sobre cómo debería ser un ser humano. Esta era fue la más influyente en los cambios intelectuales filosóficos, psicológicos, todas las tradiciones que se desarrollaron durante la era axial ampliaron las fronteras de la consciencia humana y descubrieron una dimensión trascendental en lo más hondo de su ser.

Lo que importaba no era lo que se creía, sino como se comportaba.

La única forma de encontrar lo que ellos llamaban “Dios”, “Nirvana”, “Brahmán” o “el Camino”, era vivir una vida compasiva. Cada tradición desarrolló la formula propia de la regla de oro: no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Si la persona se comportaba con generosidad y amabilidad con sus compañeros, podían salvar el mundo.

Necesitamos redescubrir esa espiritualidad, lo sagrado, el asombro por la vida.

La inteligencia espiritual es la forma en que nos vinculamos con todo ser vivo, es usar nuestra inteligencia creativa, selectiva, orientadora hacia algo deseado, lo espiritual se relaciona con la conexión a todo ser viviente, evoca lo más íntimo de él, el yo profundo. Una persona espiritual indaga más allá de lo visible, entiende la realidad material como un signo visible de la realidad inmaterial, lo espiritual no se segmenta o divide. Zohar y Marshal (1997) según estos científicos, la inteligencia espiritual complementa la inteligencia emocional y lógico-racional.

La inteligencia espiritual nos lleva a esos significados profundos de la propia existencia, a esas motivaciones supremas de vida, es la inteligencia del yo profundo.

Es complejo tomar conciencia de la inteligencia espiritual y aprender lo que puede potencializar en el ser humano salvo que se propicie el ambiente. Aquí unos puntos importantes:

  • No hay quien lo practique desde su hogar.
  • No se le da importancia a lo intangible, no es un aprendizaje necesario.
  • No hay quien lo vea como una oportunidad de desarrollo humano.
  • No hay quien trabaje la inteligencia espiritual como una forma de afrontar la vida con esperanza.
  • No hay quien vea la inteligencia espiritual como una forma de cohesión con el mundo.

Mi experiencia dice que la inteligencia espiritual es natural en el ser humano, pero como cualquier inteligencia debe ser practicada, educada, incentivada, desarrollada y cultivada de forma consciente.

Transitar por el mundo reconociendo mi espiritualidad me llevo a pensar en ayudar a quienes como yo se dejaban llevar por paradigmas que nos arrinconan en lo que no somos o no queremos ser.

Pertenecer a los diferentes grupos familiares, con mis padres, con mi esposo, posteriormente con mis hijos, aprendí de cada uno de ellos e inicié por entender, que las familias tienen diferentes creencias religiosas, y me ampliaron la visión espiritual y de ritos.

Los caminos recorridos a lo largo de mi vida, marcaron mucho de lo que actualmente soy, me enseñaron mucho de quien soy, muchas veces creí caer a un profundo abismo desconocido, horrible y eso me paralizaba constantemente en el avance de mi crecimiento personal, pero cuando tomé consciencia de mis capacidades, habilidades y conocimientos adquiridos en cada una de las experiencias y retos que la vida me imponía, fue como despertar, como ver un camino lleno de luz, sin saber que mucha de esa luz emanaba de mis entrañas.

Un día haré algo me dije, este es el momento en el que plasmo lo que a mí me ayudó, encontrarme a través de mi inteligencia espiritual.

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