"Porque todos somos uno"

Por Susi Robles

Estamos en un momento en el que hemos experimentado un tsunami emocional, dentro de todo lo que pasa en nuestro país, hay algo que confirma lo que muchos sabemos.

♥ Somos solidarios

♥ Somos trabajadores

♥ Somos organizados

♥ Somos empáticos

♥Somos afectuosos

Así podría realizar una gran lista de cualidades que hablen o describan al mexicano, pero sobre todo somos humanos.

“Porque todos somos uno,” es una frase que repito constantemente para no olvidar mi origen, para recordar que soy humanamente imperfecta, perfectible a través de cada acto que realice en la vida.

Cuando el dolor llega intempestivamente surge la certeza de lo vulnerable, frágil y finito. A veces son grandes sacudidas emocionales, físicas o espirituales que permiten que surja lo mejor de tu humanidad.

  • Respira consiente de que estás vivo.
  • Llora con la boca abierta, haz una rabieta.
  • Abraza fuertemente una almohada o cruza tus brazos abrazándote.
  • Date permiso de experimentar el dolor constructivo y transformador.

 Dicen que el dolor es inevitable y el sufrimiento opcional, no lo sé, el dolor ha llegado a mi vida de muchas formas, a través de violencia física, verbal, económica o psicológica. El sufrimiento es para mí; ese dolor que experimentas cuando un hijo está a punto de morir y sientes que la vida se te va en el transcurso, cuando la impotencia o frustración te paralizan, eso, para mí es sufrimiento.

El dolor es desde mi perspectiva lo que transforma al ser humano, es el mayor aprendizaje personal y de vida, es cuando descubres muchas habilidades personales, es como diría mi madre, sacar la casta.

En el dolor descubres quien eres, qué quieres y cómo quieres andar por el mundo.  El dolor sensibiliza y enseña a sentir con el otro, para el otro. Es decir que aprendes a ser empático.

La empatía, más que ponerse en los zapatos del otro; que para mí es imposible porque estaría invadiendo su espacio, es sentir con mi persona desde su perspectiva, afectivamente, sin juicio, con escucha atenta a sus necesidades, en silencio o no.

Todos somos uno, al darte cuenta, que todo ser humano que cruza en tu vida, tiene algún regalo para ti, sobre todo cuando te abres al aprendizaje, al encuentro, a mirar sin juicio, abrazando con todo tu corazón la unicidad del otro.

Todo lo que ha nacido, muere; cuantos seres amados se han ido, quien no tuvo una mascota y se despidió de ella, el hogar de la infancia, etc. El dolor de perder a un ser amado.

Todos somos uno al practicar la espiritualidad individual y grupal. Pero esa espiritualidad en la que te das cuenta de lo importante que es:

  • El conocimiento interior.
  • El trabajo personal.
  • La responsabilidad de practicar.
  • La consciencia de tu existencia.

Al fortalecer tu espíritu creador, aprendes que todo, pero todo lo que has vivido tiene un para qué, ese dolor en el que descubriste tu potencial, tu esencia, ese doblegarte ante lo que no está en tus manos, pero sí doblegar tu soberbia, orgullo y vanidad mal encauzados, acompañados de una espiritualidad practicada, que invita a la empatía, a la unidad, a la conexión entre todo ser vivo, esa espiritualidad que nos da el impulso para humanizarnos a través de toda situación o trabajo personal que se presente.

En los momentos en los que el dolor y sufrimiento, es cuando más se aprende, cuando el impulso a salir de ese dolor lleva a interiorizar más profundo para:

  • Conocerte
  • Aceptarte
  • Corregir
  • Integrar
  • Despojar

Sin temor de quien eres, y es, cuando todo fluye con fuerza; el equilibrio y la armonía son parte de tu vida, se vuelve cotidiano, virtuoso.

Esta es mi experiencia en el Desarrollo Humano desde mi persona, la congruencia es indispensable, a veces algo complicada ya que la inteligencia emocional debe ser practicada día a día, unas veces fluye y otras no tanto, pero cuando se practica, uno se da cuenta de que algo es incongruente y corrige.

Todos somos uno, es una frase que llena mi día a día, al decirlo me recuerdo que cada acto o palabra es para nutrirme y otras para nutrir.

Todos somos uno, para el amor constructivo, todos somos uno para la vida corresponsable, todos somos uno para impulsarnos a ser mejores, todos somos uno para acompañarnos en el camino elegido, todos somos uno para compartir el mundo en el que vivimos, sin fronteras, sin muros.

¿Te gustó? Sígueme en mi redes sociales.

¡Tenemos promociones para ti!